Diseñador por vocación, creativo por accidente, profesor a los 25
y alma de monero, Beto está convencido que los estuches son más
lindos cuando tienen un diamante dentro. Por eso hurga siempre para
lograr un buen concepto en el fondo de una idea.

Ha trabajado lo mismo para LG, Nike y Sico, que para Teatro Diana
o el Patronato de la Ciudad de Guadalajara. Y tiene proyectos tan distantes
como carteles de tequila para China o una página web hindú de Jaipur,
que promocionales para Fincamex en Guaymas.

Pero esa es una actitud normal en alguien que ya conoce el mundo,
estuvo en Argentina para una especialidad en creatividad publicitaria
y una beca de coolhunter, y regresó con el expertise de trabajar para
DirecTV en LOWE, pero renegando de la viveza criolla de aquellos lares,
relinchando por los tacos al pastor y el agua de horchata, añorando con
desesperación los tiempos productivos de su primera dupla creativa en México.
Actualmente cuenta con un estudio creativo (salchipulpo) y es parte
del nuevo proyecto (fresh) sobre la calle Morelos en la colonia Americana.

Imparte clases en la carrera de diseño en el iteso, así como también asesorías
de proyectos publicitarios, y módulos en diplomados tanto de publicidad
como creatividad.

La proyección de su trabajo está por venir. Pero si el Apocalipsis llega
mañana, que lo agarre viendo Los Simpsons y escuchando
'Vámonos' de Café Tacvba.